Entrevista a El Boni
El suplemento "El Camaleón" especial Barricada incluía una interesante entrevista a El Boni firmada por Fernando F. Garayoa:
"El boni: “El directo te hace empujar, ahí soy pleno”
Si Barricada tiene en el directo una de las claves de su éxito, éste no sería ni por asomo igual sin la presencia de Francisco Javier Hernández "El Boni", guitarra y voz de Barricada y uno de los pilares de la banda a la hora de enfrentarse al público.
-¿Qué recuerda El Boni de aquel concierto del 18 de abril de 1982? -Me cuesta mucho recordar los momentos exactos, porque todo fue muy rápido y muy intenso en aquellos años. Los recuerdos son muy fugaces. En aquellos años todavía vivía en casa de mis viejos y de lo que estoy seguro es que estaría cagao, con unos nervios del copón. Pero de lo que sí me acuerdo es de la ilusión que aquello suponía para nosotros. Después de haber compartido bajera con unos músicos, formando un grupo que más bien fue una intentona de pasarlo bien, Barricada tenía visos de algo más serio, aunque, como siempre decimos, nunca hubiéramos podido imaginar que aquello iba a llegar tan lejos. De los pocos ensayos que tuvimos para aquel concierto recuerdo el cable que nos echó José Landa para salir de ese apuro, entre comillas, y aunque todo estaba atado con pinzas el grupo tenía la consistencia que daba el carácter del Drogas. En aquellos años nos dominaba la ilusión, no teníamos ni técnica ni disciplina, todo era por gusto y disfrute, no tenías responsabilidades, te daba igual dedicar las 24 horas del día al grupo. Además, en mi caso vivía con mis padres y, en este sentido, era un señorito. Alfredo y El Drogas, que ya tenían relaciones estables, lo tuvieron peor porque fueron años de entrega total.
¿Crees que, a lo largo de estos 25 años, se ha tratado con justicia a Barricada? -Analizándolo grosso modo, yo creo que nos han tratado bien. Sí que ha habido medios para los que no hemos sido muy digeribles. Pero, en líneas generales sí se ha sido justo porque sino este 25 aniversario no se hubiera celebrado de esta manera, con tanto afecto por parte de la gente joven y no tan joven. Hemos tenido nuestras peleas, con alguna crítica especializada del heavy que no ha sabido ver el meollo del grupo y no nos ha comprendido, pero esto no es algo que nos importe demasiado. Yo creo que nos podemos dar con un canto en los dientes.
¿Qué es lo mejor que te ha dado Barricada? -Hacer algo de lo que siempre he querido vivir. Yo recuerdo que, de crío, mientras la mayoría soñaba con hadas o cosas parecidas yo soñaba con levantarme al día siguiente sabiendo tocar la guitarra. Era mi ilusión, cuando oía la música de mis hermanos, esos ruidos, yo sólo quería aprender a tocar. No fue de la noche a la mañana, pero casi, porque los días pasan tan rápido que, sin darte cuenta, ya estás metido en la ilusión. Y eso ha sido lo mejor que me ha podido ocurrir. Aunque ahora mismo, o hace diez años, se hubiera parado la historia, ya habría merecido la pena, aunque me hubiera quedado viviendo en el Pasadizo de la Jacoba tocando una acústica; ha sido irrepetible.
¿Cuál ha sido la aportación a Barricada de la que te sientes más orgulloso? -Para ser sincero, la aportación que puedo dar en directo. Musicalmente, aporto mis granos de arena, como el resto del grupo, pero donde me veo mejor y como pez en el agua es en el escenario... en el que a veces he estado bien, a veces mal, más o menos centrado, pero en el escenario es donde estoy pleno, no sé si es una magia especial pero es algo que te tira y te hace empujar.
¿Qué se te pasó por la cabeza antes de salir a tocar en Villava? -La verdad es que pensaba que iba a estar más nervioso pero estuve bastante tranquilo, aunque siempre está esa excitación que es normal y necesaria en un camerino. Pero no estaba demasiado nervioso porque íbamos seguros de lo que teníamos entre manos, de lo que habíamos ensayado y planeado. El nervio siempre sale porque los conciertos se hacen en directo y ahí no existe una red que te recoge si sale algo mal de manera imprevisible. En mi cabeza tenía en cuenta que era el 25 aniversario, pero tampoco se me iba de la mente que era un concierto importante porque era la primera vez que nos plantábamos con tres horas. Y eso sí que lo veía grande, porque a mí me gusta pensar en el momento, y en ese momento no tenía el 25 en el cabeza sino el circo que se había montado, lo que se rompió la cabeza Leire (técnica de luces) para el escenario o las horas que había metido el equipo de sonido. Llegó un momento en que hasta se me olvidó que estábamos en Villava, y para mí es algo que está bien porque, de otra manera, el exceso de cariño te puede hacer tropezar o sobreactuar.
¿Crees que Barricada ha sido ejemplo de algo? -Para algunos grupos parece que sí. Cuando nos preguntan qué nos parece haber influido en otros grupos no sé que contestar, es un halago. Es una parte más del reconocimiento, como que llenen una sala para verte... y ahí Barricada nada como pez en el agua porque no le importan demasiado esas cosas. No sé si la gente nos respeta más por los temas que tratamos, por cómo se tratan y como se cuida la música o por los años que llevamos, ya que como grupo, seguro que saben lo que cuesta estar ahí tantos años. De todas maneras, yo aconsejaría que no nos siguieran mucho porque es importante que cada uno imponga su carácter y su personalidad.
-Si tuvieras la oportunidad de desdoblarte y poder ver un concierto de Barricada, ¿cómo verías al Boni? -Pues como un gamba (risas), que es lo que les digo a mis críos cuando me voy a tocar, que su padre se va a hacer el gamba (risas). Yo intento divertirme en el escenario y trasmitirlo, pero no me divierto solo, me divierto con Drogas, con Ibi o con Alfredo. Si estuviera delante no creo que me gustase verme dando saltos, aunque no sé si aguantaría vernos 10 ó 15 veces como ha hecho mucha gente.
¿El Boni se ve muriendo sobre un escenario? -El otro día casi (risas). No es algo que me obsesione, la historia de Barricada está en el día a día. Lo que sí me gustaría es seguir en esto, porque en los viajes nos mantenemos vivos, te pegas 6 horas de carretera para tocar una y, a pesar de eso, sigues queriendo llegar, no para que se acabe cuanto antes sino para poder tocar.
SUS MOMENTOS: -La muerte de Mikel, porque a mí, con 20 años, no se me había muerto ni un familiar, ni un colega, no sabía qué era eso de conocer a alguien y que de repente desapareciera. Más que por lo trágico lo recuerdo por lo flasheado que me quedé, me costó mucho asimilar la muerte de Mikel, y eso que no lo conocía tan profundamente como El Drogas. Pero sólo el hecho de haber compartido todo ese montón de horas al principio de Barricada... nos dejó un gran vacío. Recuerdo que en el entierro no pude ni llorar pero cuando llegué a casa me derrumbé. Y los buenos momentos en Barricada, por ejemplo, se han dado cada vez que alguien se ha interesado en grabar al grupo o cada vez que un concierto sale bien. Siempre suelo destacar los conciertos de San Fermín porque es la gente de aquí, que te ha podido ver mil veces, pero sigue acudiendo en masa al concierto. Con la gente que nos sigue siempre hemos tenido buenos momentos, los que vives en el camino.
CINCO DISCOS: -Noche de rock and roll, por lo que supuso grabar un primer disco, fue una aventura increíble. No sé qué hacer contigo, porque fue ya un disco de madurez, El Drogas empezaba a afinar mucho con las letras y éstas llegaban muy bien a la gente. Pasión por el ruido. Lo grabamos en Ibiza, que nos decían que allí habían grabado hasta los Judas. Pero a pesar de los heavys que habían pasado por allí, nosotros hicimos un disco muy rockandrollero. Acción Directa. Fue tras la pausa de los discos en solitario y fue como un grano que había que reventar y en un momento en el que menos unidos estábamos, no por cuestiones personales aunque creo que con Fernando ya había algún encontronazo, y volver a la carga costó un poco. Para este disco le llevé textos al Drogas, él me los corrigió y les dio el visto bueno, porque en cuanto a las letras él es el maestro. Me gustó porque fue un rollo muy directo con Drogas. Hombre mate hombre, por lo concienciado que se hizo y porque era una nueva etapa para Barricada, ya que Ibi había entrado en el grupo y había expectativas por ver cómo cuajaba todo, ya que, amimodo, antes de todos la historia de Barricada estuvo un poco en el aire.
CINCO CANCIONES: - El trompo, porque fue una historia que trajo el Kutxi con Alfredo yme chocó que me dijeran:“Boni, cántate esta canción”. Y con los registros del Kutxi. Aquello era como un Kutxi... yo (risas). Pero me encantó que tuviera que cantarla; además la música era un cañonazo. Trucos de exterminio, la elijo por rara, habla del Tercer Mundo, pero tiene algo a pesar de no ser comercial. Víctima, porque fue una canción que se llevó al local y casi estaba redonda. Es el paradigma del rock and roll, cuatro acordes que funcionan a la primera. Abrir y cerrar, porque es muy visceral y eso le da un toque especial en directo, por eso sigue funcionando. Es un poco salvaje, de aquí te pillo aquí te mato. La silla eléctrica, porque fue de las primeras que se compuso para Barricada, ha sido emblemática en el grupo, recuerda a ese 83 y 84 y la gente siempre la ha recibido bien.
DEFINICIONES: -El Drogas: Genio, en el más amplio sentido de la palabra. Ibi: Dispuesto. Alfredo: Constante y sagaz.
BARRICADA EN UNA FRASE: -Barricada es un motor de los clásicos, que necesita estar bien engrasado para funcionar."
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